![]()
1, 2..., 3
Finalidad: Debatir en torno a la posible discrecionalidad de las decisiones utilizando como ejemplo las tomadas por el facilitador desde su lugar de poder.
Tiempo estimado: Cuarenta minutos.
Materiales: No se requieren.
Propuesta de desarrollo:
a) El grupo se coloca en una línea. Un poco más adelante pero de espaldas a ellos se ubica el facilitador.
b) Mientras el facilitador permanece de espaldas, los integrantes avanzan intentando alcanzar el lugar donde se encuentra aquel. Gana quien llega primero a la línea del facilitador.
c) Cada vez que el facilitador cuenta tres, se gira y queda de cara a los jugadores. En ese instante el grupo debe estar detenido, congelado. Si alguno se mueve, vuelve hacia la línea de partida.
d) Trabajar en pequeños subgrupos y debatir en torno a la actitud del facilitador. ¿Fue justo?, ¿a qué detalles prestó atención?, ¿actuó de la misma manera con todos? ¿A qué situaciones de la vida cotidiana se puede vincular esto?
Otras posibilidades:
• Dividir el grupo en subgrupos, ir pidiendo objetos en función de una consigna y determinar si es correcto o no el objeto traído y si cumple con la consigna. A modo de ejemplo, traer un recipiente que sirva para recoger arena, una prenda íntima, un infantosquinado o cualquier cosa inventada y que no exista, traer una aguja con los ojos cerrados, etcétera. Realizar las peticiones de una en una. Una vez que se han hecho todos los pedidos, analizar.
![]()
> Hay casos en que el facilitador debe actuar con firmeza y al límite del autoritarismo. Éste es uno de ellos. A los efectos de hacerlo con discrecionalidad al hacer retroceder a los jugadores o resolver si lo que traen tiene validez, debe emitir los fallos como si fuese un juez o un dios: “Movió la cabeza para atrás”, “ese dedo de la mano se está moviendo”, “está pestañeando, vuelva al punto de partida”. La actuación debe ser convincente.
> Los objetos inventados promueven la búsqueda creativa y motivan a encontrar resoluciones que no están predeterminadas.





