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Home Kit 3 Capítulo IV Ejemplo metodológico: Fiebre de viernes noche
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Ejemplo metodológico: Fiebre de viernes noche

Reduciendo riesgos y daños ligados al consumo de drogas

Fiebre de viernes noche es un programa de reducción de riesgos y daños del consumo de drogas desarrollado en el Uruguay por la ONG Instituto de Educación Popular El Abrojo.

El modelo de reducción de riesgos y daños ligados al consumo de drogas es un marco conceptual que engloba todas aquellas estrategias que tienen como objetivo disminuir los efectos negativos del uso de drogas. El principio de estas estrategias es aceptar como un hecho la decisión individual de seguir consumiendo drogas, y ése es el punto de partida de la intervención. El usuario es considerado un miembro normal de la comunidad, responsable de sus comportamientos, con lo que se evita su exclusión y marginación.

Se trata de intervenciones centradas en el triángulo sujeto-sustancia-entorno, que prioriza de forma pragmática el objetivo inmediato de disminuir los efectos negativos personales y sociales del uso de drogas

Estas estrategias parten de la base empírica de que las drogas están aquí para quedarse. Nunca ha habido ni habrá una sociedad donde no se consuman drogas. El desafío planteado entonces no es eliminar las drogas ni eliminar el consumo, sino aprender a convivir con ellas de la manera menos riesgosa y dañina posible.

Extractado de A. Lapetina y J. Calzada: Reducción de riesgos y daños. Guía para profesionales, p. 7.

a) Fiebre de viernes noche (versión urbalDRO)31

Es una propuesta educativa orientada a sensibilizar e informar a los adolescentes y jóvenes —entre 15 y 20 años— sobre diferentes aspectos relacionados con determinadas conductas de riesgo: el consumo de bebidas alcohólicas u otras drogas, la conducción de vehículos y las relaciones sexuales. La propuesta incluye una exposición y una guía de actividades.

La exposición es el eje del programa. Consta de 12 paneles que, con una estética propia del cómic, proponen a los visitantes participar en una salida nocturna virtual, haciéndolos protagonistas de un juego de roles que los enfrenta a una serie de situaciones en que están presentes el alcohol y otras drogas, la conducción de vehículos y las relaciones sexuales, ofreciendo para todas ellas diversas opciones de conducta.

La guía de actividades propone una serie de talleres pensados para grupos de 20 a 25 personas. Se dirige a los facilitadores a fin de que seleccionen los que mejor se adecuen a las características y necesidades de los adolescentes del contexto en que trabajan. Todos los talleres tienen una misma estructura didáctica. Se propone que en todos los casos se realice, cuando menos, la visita y el foro sobre la exposición. La duración recomendada de los talleres es de entre 45 y 90 minutos. Su aplicación es adecuada en el marco de grupos organizados, como centros de enseñanza secundaria y servicios del ámbito de la juventud, la salud, la educación y los servicios sociales y comunitarios.

La guía también incluye anexos con información conceptual, técnicas de trabajo en grupo, estrategias de prevención, técnicas para hacer frente a la presión de grupo, sugerencias para reflexionar y para mejorar las habilidades personales de hacer frente a las presiones sociales, etcétera.

El objetivo de este programa es suscitar entre los adolescentes un proceso de reflexión con el fin de ayudarlos a ser más conscientes de sus actitudes y conductas en relación con las actividades descritas: consumo de alcohol y otras drogas, conducción de vehículos y relaciones sexuales. Al mismo tiempo, intenta que tomen conciencia de que los comportamientos y las consecuencias de ellos son de su responsabilidad, lo que favorece los procesos de toma de decisiones más autónomas y responsables.

El facilitador debe actuar como guía durante el desarrollo de las actividades, asumiendo un rol activo pero a la vez neutral, evitando incorporar juicios de valor a las preguntas y situaciones que se plantean, haciendo hincapié en las consecuencias de la decisión y ayudándolos a aprender a asumir sus propias responsabilidades.

A continuación se presenta una breve descripción de la actividad:

Visita guiada: salida nocturna virtual interactiva y debate

  • ¿Y yo, qué haré? Plantea dos opciones dirigidas a consumidores de bebidas alcohólicas y a no consumidores. Trabaja aspectos como la presión social y grupal, y la reflexión sobre la propia postura ante el consumo.
  • Amistad… ¿hasta dónde? Tres situaciones para reflexionar sobre el valor de la amistad y el respeto, orientadas al desarrollo de la capacidad asertiva.
  • ¡A mí no me comen el coco! Potencia el análisis crítico de la publicidad de bebidas alcohólicas.
  • ¡Cómo te has pasado! Seis situaciones breves para trabajar consecuencias negativas del abuso del alcohol.
  • Gloria, a juicio. A partir de una salida nocturna se pretende analizar —por medio del debate o representando un juicio— los factores externos y otros aspectos que pueden condicionar la propia conducta.
  • ¡Houston, tenemos un problema! Actividad para trabajar las relaciones sexuales: conductas de riesgo y alternativas posibles.
  • El embarazo de Maite. Busca analizar las opciones y consecuencias de un embarazo no deseado y concienciar sobre medidas de protección para evitar situaciones de riesgo.

31 Esta propuesta forma parte del proyecto conjunto entre la Unión Europea y América Latina denominado “Incorporación de buenas prácticas en las políticas locales de drogodependencias”, que es el resultado del Programa de cooperación internacional URB-AL con la colaboración de los socios participantes en la red del proyecto, entre los que se encuentra la ONG uruguaya Instituto de Educación Popular El Abrojo. Por más información, véase J. Larriba, A. Duran, P. Font y M. Casado: Programa comunitario de prevención del abuso del alcohol y otras conductas de riesgo. Fiebre del viernes noche, versión urbalDRO.